sábado, 23 de febrero de 2008

COMPRAR UN AUTO

Una de las decisiones más complejas que he debido tomar en el último tiempo es la compra de un auto nuevo. Tengo que considerar el espacio, la comididad de mis hijos, los gustos de mi señora, el precio del vehículo, el prestigio de la marca. A eso debo sumar que, además, hay que considerar cuanto me da el concesionario por mi cacharro actual. Lo anterior, sumado al hecho que, como los niños crecen más rápido que lo que uno cambia los autos, debo tomar en cuenta que va a pasar dentro de dos o tres años cuando mis niños abandonen la silla.
Esta decisión me ha resultado más difícil que postular a la Universidad